Reflexología Zonal Integradora
329
wp-singular,page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-329,wp-theme-bridge,wp-child-theme-bridge-child,bridge-core-3.3.4.5,qode-optimizer-1.2.2,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,qode-smooth-scroll-enabled,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-30.8.8.5,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-8.7.3,vc_responsive

Reflexología Zonal Integradora

Somos un grupo de terapeutas reflejos que hemos recibido una formación, durante cuatro años de forma continua y rigurosa en la escuela de Lina Rodríguez Conde, avalados por ésta como profesionales competentes para su ejercicio profesional.

Lina Rodríguez Conde está reconocida como una de las grandes pioneras de este campo en España y viene dedicando su vida, desde 1982, a la investigación, sistematización, enseñanza de la técnica y al arte terapéutico a través de una práctica ejercida con pasión y vocación de servicio. Entre sus publicaciones en el campo destacan: “El Lenguaje oculto de los pies” (1984), el primer libro que se publicó en España de Reflexología, cuya edición revisada aparece en el 2015 ( Edit. Sumatra). En 2014  publicó “Donde el Mar se Refleja” (Edit. Mandala), libro de gran inspiración para terapeutas.

Toda la periferia del cuerpo representa un mapa complejo de proyecciones reflejas, con especial relevancia en los pies, a través de los cuales podemos adentrarnos en el mar de la energía de cada persona, en órganos y vísceras, en la dinámica relacional de estos a nivel funcional, en el mundo emocional y en las aspiraciones profundas que laten en el alma de cada ser humano.

La reflexología Zonal Integradora aborda al ser humano en su totalidad. Su marco de referencia  es la Medicina Tradicional China, sin la cual no se puede comprender su práctica, su forma particular de diagnóstico y tratamiento. Abarca la parte emocional relacionada con los cinco elementos Agua, Madera, Fuego, Tierra y Aire, mediante los cuales se define la constitución funcional básica de cada persona y, también incluye como proceso, todo el simbolismo del cuerpo.

Es una técnica manual de estimulación profunda en las zonas de alteración que suelen manifestarse como dolorosas, lo cual requiere una comprensión de lo que se toca en el paciente y el tacto del terapeuta para realizar la estimulación adecuada en complicidad con él. Sus zonas de acción son fundamentalmente los pies, desde la rodilla hasta la punta de los dedos y desde el codo hasta la punta de los dedos de la mano. Todo lo demás tiene su reflejo en los pies. Pero también trabaja con las zonas de equivalencia laterales y colaterales en todo el cuerpo, por eso la llamamos Reflexología Zonal. No se trata en ningún caso de un masaje en los pies que puede ser muy placentero, pero no alcanza la profundidad de la terapia en sí. Esta requiere una larga formación teórico- práctica y un entrenamiento para el acompañamiento terapéutico que incluye un trabajo personal de afinamiento interior.

Es una terapia complementaria profunda, que tiene su autonomía en la resolución de ciertos problemas de salud y que puede ser muy útil en el acompañamiento de muchos tratamientos médicos. Y sobre todo ocupa un lugar destacado en el ámbito de la medicina preventiva y la búsqueda de una buena vida. Muchos problemas de salud no tienen como sustrato un daño orgánico sino un desequilibrio energético funcional, que cuando se reestablece todo vuelve a la normalidad, lo cual se expresa en vitalidad y equilibrio.

La Reflexología Zonal Integradora es un arte terapéutico pleno de rigor y belleza, un tesoro de las antiguas medicinas que no podemos perder ni trivializar, cosa que pasa cuando es utilizada para beneficio propio sin responsabilidad o con ignorancia y se pierde la perspectiva de disponibilidad desinteresada y humilde al servicio de la vida que late en cada ser.  Solo experimentándola podemos dar crédito a sus beneficios físicos y anímico- espirituales gracias al poder de sanación que todos llevamos dentro.